Allariz-Ourense

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Esta sencilla etapa cuenta con tramos intercalados de gran belleza en los que la vía avanza por pistas de tierra de frondosa vegetación. Como principal monumento se localiza, además de la majestuosa población de partida, el conjunto de Augasantas, con la iglesia de Santa Mariña, el castro de Armeá y la inacabada basílica de la Ascención, en cuya cripta se cobija el Forno da Santa, vinculado a piadosas tradiciones sobre esta mártir de los primeros años del cristianismo.

Este ramal sur de la Vía da Prata se une al del norte en As Pereiras, ya cerca de Ourense. Desde este punto el recorrido, que incluso atraviesa un polígono industrial, carece de mayor interés, a excepción del bello conjunto histórico de Seixalbo, antesala de la capital auriense.

La etapa (17 kilómetros)

El recorrido jacobeo por Allariz, núcleo declarado conjunto histórico-artístico, parte del propio albergue, ubicado en las antiguas y soberbias dependencias del Real Monasterio de Santa Clara, con su imponente fachada barroca. El itinerario se inicia en descenso hasta la bella Praza Maior, donde se ubican la iglesia de Santiago (siglo XII), templo de reyes construido por Alfonso VI, y A Paneira o Monte de Piedade, institución de crédito agrícola en funcionamento entre los siglos XV y XVIII.

Tras esta reconfortante parada la travesía continúa en bajada por la rúa Vilanova que acerca a los caminantes hasta la propia iglesia de Santa María de Vilanova, también románica, de finales del siglo XII, y relacionada con la Orden de Malta. Al igual que en otros conjuntos, el templo se acompaña de un bello cruceiro.

Se deja a mano izquierda la blasonada casa-pazo de Sandoval (reconvertida en fabrica de curtidos y, en la actualidad, en restaurante) y, casi de forma inmediata, los viajeros se aproximan al río Arnoia, cauce que salvarán por un puente medieval del siglo XII. Su construcción se inició entre 1175 y 1180, concluyéndose en el siglo XIII. Destruído por una riada en el año 1555, se reconstruyó unos años más tarde. Estuvo bajo la custodia de la orden de Malta dando acceso a una de las principales puertas de la villa.

Allariz

Allariz

El peregrino se encuentra con el primer mojón de la jornada, el 128,330, y a través de una bonita senda por asfalto, se despide de la monumental localidad. Metros a continuación, salva un peligroso cruce con la N-525 y prosigue camino, aunque durante poco tramo, por el Polígono Industrial de Chorente.

Tras una primera calle, la vía milenaria continúa recorrido por la OU-0101, por donde salva, por un paso inferior, la autovía A-52. Justo después de este punto, el viajero sigue una pista que se desvía hacia la izquierda para acceder al núcleo de Roiriz. Primero se adelantan fugazmente las casas de Roiriz de Abaixo y, acto seguido, se desemboca de nuevo en la OU-0101. Se prosigue por esta carretera hacia la izquierda y, justo después de sobrepasar el cartel que indica que Allariz ya se aleja a 1,7 kilómetros, un desvío a la derecha aleja de nuevo a los caminantes de este asfalto. Se adelanta entonces un parque infantil, el centro social de Roiriz y, metros a continuación, una fuente.

En ascenso, y siempre por pista de cemento, se cruza el caserío de Roiriz de Arriba y se llega junto a un bonito cruceiro. En este lugar los peregrinos deben prestar especial atención ya que la falta de señalización puede llevar a confusión. De los tres caminos que parten del cruceiro se deberá seguir el de la derecha, que discurre por una pista de tierra y, en leve ascenso, bordea un vallado rústico. Este tramo, que se prolonga durante casi un kilómetro, es de especial belleza. De esta forma se llega a la pequeña aldea de Rubiás, que se recorre brevemente por su parte inferior. Se sobrepasa una plaza con un asiento y, de forma casi inmediata, un estrecho sendero que corre a la izquierda de una casa ya despide a los viajeros del enclave.

Los casi dos kilómetros que vienen a continuación son también de bella factura. El peregrino suma metros por una pista de tierra de frondosa vegetación que avanza en tobogán, con sucesivas –aunque leves- bajadas y subidas, escoltada por muros de piedra. Adelanta varios mojones incompletos (les falta el indicador kilométrico) y atraviesa algunos tramos que tras una época de fuertes lluvias pueden resultar dificultosos por el barro o agua acumulada. Eso sí, si se cubre este camino en otoño, el colorido realzará la de por sí bella travesía. Poco a poco se adivina el caserío de San Breixo de Espiñeiros, presidido por la espadaña de su iglesia barroca (siglo XVIII).

El caminante enfila un estrechísimo sendero de tierra y se aproxima a este pequeño núcleo. Llega hasta un lavadero-fuente que se halla a cubierto, en donde la falta de señalización puede desorientar de nuevo a algún peregrino. Se deberá continuar de frente. Antes de reanudar la marcha se puede, de todas formas, girar hacia la izquierda para contemplar un cruceiro de simple belleza. Pero, como se decía, la vía milenaria continúa de frente y pica hacia arriba. El importante desnivel se afronta primero por pista, y finalizadas las casas, por un sendero de tierra rocosa que arranca hacia la derecha. Entre curvas prosigue la pronunciada subida, más moderada en su última parte, y desde la que se obtienen, eso sí, bellas panorámicas de la zona.

Un cierre de finca de piedra en el margen derecho avisa a los caminantes de la proximidad de la siguiente aldea intermedia, Turzás, ya en la parroquia de Santa Mariña de Aguas Santas. Este núcleo, que se atraviesa rápidamente sobre cemento y a partir de varios giros a la izquierda, no tiene, al igual que los anteriores, servicios para caminantes. A su salida se deja a mano derecha otro lavadero cubierto y se prosigue en leve ascenso hasta desembocar en una pista local. Por ella se avanza varios metros hasta llegar a un cruce con la OU-0101.

Entremedias, habrá que tener cuidado porque una ruta de senderismo puede generar confusión. Un cartel (sin símbolos jacobeos) guía a los viajeros por un camino hacia la izquierda. Se deberá obviar y continuar por la pista. Ya en el cruce con la OU-0101 habrá que tomar una nueva decisión. El itinerario oficial guía a los peregrinos hacia Vila. Se deja a mano izquierda un refugio con banco y un sencillo cruceiro y se toma un sendero que prosigue a la izquierda de la carretera. Sin embargo, todos aquellos peregrinos que deseen continuar directamente hacia Santa Mariña de Aguas Santas es preferible que avancen por la carretera durante casi un kilómetro ya que el camino propuesto la sobrepasa.

Si se sigue el sendero oficial el caminante prosigue por un bello camino de tierra que avanza de nuevo escoltado por un muro y entre frondosa vegetación. Poco después, se alcanza el núcleo de Vila, que se atraviesa rápidamente en bajada. A continuación un sendero comunica de nuevo este itinerario con la OU-0101. Los peregrinos que deseen visitar el templo de Santa Mariña deberán entonces retroceder por esta carretera.

Allariz

Allariz

El majestuoso templo románico de transición de Santa Mariña de Augas Santas está ligado a esta mártir de los primeros años del cristianismo. La iglesia fue edificada a finales del siglo XII y principios del XIII, con planta basilical de tres naves y cabecera triple -uno de sus principales atractivos arquitectónicos-, y bóveda de crucería en su interior. En su fachada occidental dispone de un rosetón lobulado. Dentro se localiza el mausoleo donde la tradición popular quiere que descanse el cuerpo de la mártir. La tradición recuerda que en este lugar reposan los restos de esa mujer de corta edad que recibió una fe cristiana de su cuidadora y que no renunció a ella a pesar de la presión del gobernador Olibrio y de haber sido repudiada por su padre. Siempre según la tradición, el gobernador quiso ponerla a prueba del fuego y la mandó quemar en un horno pero, a través de un hueco superior, San Pedro la habría rescatado. Finalmente, el prefecto habría ordenado que le cortasen la cabeza.

En la actualidad, muchos devotos acuden en julio –supuestamente, el día de su martirio fue el 18 de julio- en multitudinaria procesión hasta la iglesia y hasta el Forno da Santa. Este, situado junto al castro de Armeá, fue escenario del martirio. Se trata de una cripta sobre la que se comenzó a construir en el siglo XIII la inacabada basílica románica de la Ascensión. De su interior manan tres fuentes que la leyenda también vincula con el martirio.

Sea leyenda o no (parece ser que el lugar era una sauna castreña) el caso es que la santa provoca desde siglos la devoción de muchas personas en esta comarca y en otros puntos de Galicia. El entorno de la iglesia fue declarado en el año 1931 Monumento Histórico Artístico. A su lado se sitúa la Fuente da la Santa, la rectoral y la capilla de San Tomé y su pozo, en donde, supuestamente, fue decapitada la santa. Un breve recorrido por el bello núcleo permitirá, además, al peregrino conocer sus antiguas casas, de recia piedra.

De nuevo en la carretera el peregrino inicia un pronunciado descenso en dirección a Taboadela. Ya abajo, gira a la derecha y adelanta un bello conjunto de cruceiro y peto das ánimas del año 1801. Por asfalto despide esta carretera y se adentra en el núcleo de Armea (aún en el ayuntamiento de Allariz). Adelanta el mojón 121,298, una fuente y un panel explicativo de los hallazgos arqueológicos del lugar. Es aquí donde se sitúa el castro junto al que permanece el Forno da Santa, la cripta de la inacabada basílica románica.

La vía se acerca a unas primeras casas del núcleo pero rápidamente se desvía a mano izquierda por un camino de tierra que, en un inicio, se prolonga en moderado ascenso. De nuevo, el caminante se adentra por bellos espacios naturales. Sin embargo, poco después arranca un pronunciado descenso, de gran desnivel, y que tras una época de fuertes lluvias puede resultar dificultoso o problemático. En cerca de un kilómetro y medio el caminante pierde 182 metros de altitud. Mientras desciende, a lo lejos ya se adivina el polígono industrial ourensano de San Cibrao das Viñas.

Cubierta la bajada, una pista acercará al peregrino a Abeledo, núcleo perteneciente ya al ayuntamiento de Taboadela. En él las obras ferroviarias del AVE han provocado un desvío provisional que primero serpentea entre las casas del lugar y, justo después, desemboca en la carretera OU-0515, que salva por un paso inferior la línea del tren. Se prosigue recto hasta llegar al núcleo de Pereiras, donde este ramal alaricano del Camino se fusiona con la vía que procede de Xunqueira de Ambía. Para llegar a su encuentro aún habrá que cubrir un tramo por esta carretera hasta desembocar en la OU-0102, que se sigue hacia la izquierda.

Las dos variantes del Camino, juntas hasta Ourense

Ya de forma conjunta se prosigue camino por la OU-0102. Se deja a mano derecha una gasolinera con tienda y, poco después, se pasa bajo las vías del tren. Siempre por la misma carretera se llega a A Castellana, en el ayuntamiento de San Cibrao das Viñas, municipio conocido por albergar un polígono industrial, que se atraviesa.

En el núcleo los caminantes encontrarán desde su inicio varios servicios, como bares, comercios o distintos talleres, que pueden sacar de un apuro a algún ciclista. Se deja a mano derecha el desvío a la iglesia parroquial y la vía se sitúa ante una rotonda que se tomará de frente. En ella se sitúa el mojón 117,5, una escultura jacobea de Nicanor Carballo y un área de descanso para peregrinos, con asiento cubierto. Se llega poco después a un cruce. A mano derecha se ubica un área de servicio abierta las 24 horas. Sin embargo, los peregrinos continúan hacia la izquierda, se despiden del polígono de San Cibrao das Viñas y se aproximan a una nueva rotonda. Viran entonces a la derecha y prosiguen por la OU-0514 hacia Reboredo, núcleo por el que se avanza en paralelo a las vías del tren.

En esta población los servicios se incrementan. Los peregrinos encontrarán panaderías, bares, restaurantes-pizzerías, bancos, una farmacia y hasta una parada de taxi. A su término, una escultura con la indicación “Antiguo Camiño de Santiago” y un mojón guían a los peregrinos hacia la derecha, en dirección al Alto do Cumial, uno de los pocos ascensos de la etapa. Se prosigue por asfalto en subida y se sobrepasan nuevos bares, quedando cercano, también, algún hotel.

A continuación la vía desemboca en la OU-0105, que se toma hacia la derecha, en dirección a Ourense. En lo alto una señal guía a la izquierda, hacia una pista que ya pertenece a la parroquia de Seixalbo. Se sobrepasa un cruceiro y se inicia un descenso por la parte de atrás de unas casas, primero por cemento, y luego por un sendero. Se baja junto a la valla de una empresa y, poco después, ya se regresa a la carretera.

El peregrino desciende entre curvas por la OU-0105. Sobrepasa una gasolinera y, justo después, ya se desvía hacia la derecha por la rúa Santa Águeda. Recorre unos pocos metros hasta que un mojón le aparta hacia la izquierda por una pista-camino. A continuación viene uno de los hitos más peligrosos de la Vía de la Plata en Galicia. El peregrino deberá incomprensiblemente cruzar la vía del tren a nivel. Tras salvar este punto con especial cuidado deja a mano izquierda la iglesia de Santa Águeda –situada en un pequeño alto, data del siglo XIX- y continúa de frente para salir de nuevo al encuentro de la OU-0105, carretera que se cruza.

Seixalbo

Seixalbo

Es entonces cuando la vía se adentra definitivamente en el lugar con mayor belleza de la jornada, el núcleo histórico de Seixalbo. Este pueblo, emplazado en la zona sur de la capital ourensana, es uno de los lugares con más historias del municipio. Declarado Conjunto de Valor Etnográfico, en la antigüedad dependía de la jurisdicción del obispo. Tenía su propia cárcel y, junto al de Alberguería, uno de los pocos rollos de Galicia, donde se ejecutaban las sentencias públicas. Este instrumento judicial se ubicaba en la plaza Mayor, donde en la actualidad se emplaza un bello cruceiro de estilo plateresco. En este lugar también se pueden admirar varias vasas blasonadas y una curiosa fuente con dos caños, uno con agua potable y otro con agua sin ganartías sanitarias.

La vía sigue a la derecha por la rúa Maior, en cuyo entorno se sitúa algún bar, un supermercado y la panadería Roberto, un lugar muy orientado a los peregrinos. En él podrán sellar las credenciales además de avituallarse con pan, dulces o empanadillas caseras. La vía continúa de frente por la rúa da Eirexa que, como su propio nombre indica, guía a los caminantes hacia la iglesia de San Breixo. Enfrente del templo se ubica la casa sacedortal donde antaño se ubicaba un antiguo albergue de peregrinos. Este refugio denota la importancia que tuvo este núcleo histórico dentro de la Vía de la Plata.

Larga travesía de entrada

A la jornada tan solo le resta la entrada en Ourense. Desde la iglesia la ruta desciende por una pista asfaltada que continúa por larga calle Verea Real. Se seguirá de frente hasta su término en donde la ruta vira hacia la derecha. Sobrepasa un concesionario de coches y avanza con una verja a mano izquierda. Poco después llega de nuevo al encuentro la OU-0105, carretera que coincide en la trama urbana con la rúa Cumial. Se prosigue por la acera hacia la izquierda hasta alcanzar una rotonda, que se sigue de frente, por la larga avenida de Zamora. Una nueva rotonda, con una fuente en el medio, bifurcará más adelante la senda.

Los caminantes que deseen ir al albergue deberán continuar recto, por la rúa Nosa Señora da Saínza, mientras que aquellos que prefieran cubrir nuevos metros de la ruta tendrán que proseguir por la misma avenida de Zamora, salida que se toma casi en diagonal. Ambos desvíos están bien señalizados en un panel. Para alcanzar el albergue, distanciado aún en casi 1,5 kilómetros, se proseguirá siempre de frente por tres largas calles enlazadas que pican hacia arriba. La primera es la ya mencionada  rúa Nosa Señora da Saínza. A continuación se avanzará por la rúa Peña Trevinca y por la rúa Emilia Pardo Bazán. En ella se sitúa el antiguo convento de San Francisco, que aloja el albergue.

Los peregrinos que se decanten por continuar Camino deberán en la rotonda proseguir por la avenida de Zamora que desemboca en la rúa Progreso. Por ella podrán avanzar hasta la Praza Maior y hasta el puente romano por el que se inicia la siguiente etapa.

En bici

Un trayecto formado por un suelo de grandes piedras en el tramo que enlaza las aldeas de Rubiás y San Breixo de Espiñeiros supondrá un hándicap para los ciclistas que, en cualquier caso pueden continuar desde Allariz hasta Santa Mariña por la carretera OU-0101.

En la bajada de Armea a Abeledo también se deberá avanzar con precaución, sobre todo, tras una época de fuertes lluvias. El resto de la jornada hasta Ourense supondrá una rápida travesía.

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