El Códice Calixtino

La peregrinación

El manuscrito, custodiado desde la Edad Media en la catedral de Santiago, permaneció durante un año en paradero desconocido después de haber sido robado por un antiguo trabajador del templo.

0
El Códice Calixtino
Códice Calixtino / @ Álvaro Ballesteros

Códice Calixtino / @ Álvaro Ballesteros

El Códice Calixtino (Codex Calixtinus) es una joya manuscrita del siglo XII, considerada la primera y más célebre guía del Camino de Santiago.  El volumen, custodiado en la catedral de Santiago hasta el 2011 -año en el que fue sustraído del templo por un antiguo trabajador, que lo mantuvo escondido hasta que la policía lo encontró 12 meses más tarde-, está integrado por sermones, himnos, milagros, textos litúrgicos, piezas musicales y relatos sobre el apóstol Santiago y la ruta jacobea. Constituye el de Compostela el ejemplar más antiguo y completo de la obra conocida como Liber Sancti Iacobi, de la que existen cerca de 200 copias repartidas por toda Europa. Los textos fueron redactados en diversas épocas y de forma independiente, pero la autoría del último de los libros que completan el Códice Calixtino, en el que se habla concretamente del Camino de Santiago, fue atribuida a un monje cluniaciense, el fraile francés Aymeric Picaud.

Los 225 pergaminos que componen el Códice Calixtino se dividen en cinco libros y dos apéndices. El primer libro versa sobre liturgia católica; el segundo y el tercero -Libro de los Milagros y Traslado del Cuerpo del Apóstol a Compostela-, sobre el apóstol Santiago; el cuarto, sobre las conquistas del rey franco Carlomagno y el último, el Libro del Peregrino, es una completa guía para quien emprende la ruta jacobea hacia la capital gallega.

El Códice Calixtino se abre con dos folios en los que el pontífice Calixto II relata, a través de una carta dirigida a «la muy santa asamblea de la basílica de Cluny» y a «Diego Gelmírez, arzobispo de Compostela», los testimonios relacionados con los milagros realizados por el apóstol Santiago recogidos «recorriendo las crueles tierras y provincias durante 14 años». La misiva se completa con detalles sobre cómo sobrevivió el manuscrito a diferentes peligros.

A continuación, el Códice Calixtino da paso al Libro I, una compilación de textos litúrgicos para las celebraciones religiosas en Santiago que acapara casi todo el grueso del manuscrito medieval tan de actualidad tras su hurto de la catedral en julio del 2011 y su posterior recuperación exactamente un año más tarde. Le sigue el Libro de los Milagros, la narración de 22 prodigios de la mano del apóstol Santiago. No es hasta el tercer libro cuando la obra comienza a introducir la tradición de la peregrinación a través del relato de la etapa de evangelización del Apóstol y el traslado de su cuerpo hasta Galicia.

El Libro IV aborda la aparición de Santiago a Carlomagno, detallando a lo largo de 28 folios la entrada del rey en la Península, la derrota de Roncesvalles y la muerte de Roldán. La leyenda narra que Santiago se le apareció a Carlomagno en sueños para incitarlo a liberar el sepulcro compostelano de la invasión musulmana. Para ayudarlo a tal empresa le mostró, a través de un camino de estrellas, la dirección que debía seguir.

Cierra el Códice Calixtino el quinto libro, el más conocido, traducido y ensalzado de todo el volumen. Se trata de una extensa y completa guía destinada al peregrino que describe la ruta del Camino Francés, sus enclaves, las costumbres de los pueblos y ciudades por los que pasa el itinerario y los santuarios que el caminante no debe dejar de visitar. Incluye, además, una serie de consejos prácticos para el viajero y advertencias sobre los peligros que podría encontrarse en su aventura hasta Compostela. A lo largo de 11 capítulos, el Iter pro Peregrinis ad Compostellam repasa las jornadas, los hospicios, los accidentes naturales que se cruzan en el recorrido, los santos que «descansan» en él, la ciudad de Santiago de Compostela -la catedral, el sepulcro, otras iglesias de la capital gallega- y las indicaciones sobre cómo acoger a los peregrinos. Pero, además, el autor del manuscrito plasma en sus páginas las anécdotas que vivió a lo largo del trayecto y sus opiniones sobre lo que se iba encontrando por el camino. Destaca entre estas reflexiones su impresión acerca de los habitantes del norte de España, a los que describe como «hombres de caras feroces que aterrorizan a la gente con los gruñidos de su bárbara lengua».  «Los vascos y navarros son un pueblo repleto de maldad, de tez oscura, de aspecto aberrante, perverso, pérfido, desleal y falso». También los acusa de ladrones y asesinos que «comen, beben y visten como cerdos» y se queja de la gastronomía: en concreto, recomienda a sus lectores no probar «el pez que el vulgo llama barbo», ya que, según el fraile, quien lo ingiera corre el riesgo de «enfermar».

Los cinco libros se completan con un apéndice que incorpora al códice un repertorio de cantos litúrgicos para las grandes ceremonias en conmemoración del apóstol Santiago, 21 composiciones polifónicas que, desde el punto de vista musical, constituyen la parte más importante del manuscrito.

Robo y recuperación

Tras estar salvaguardada durante siglos en la catedral, la Iglesia estuvo a punto de perder para siempre esta preciada reliquia documental. El 7 de julio del 2011 se hacía pública la noticia de la desaparición del Códice Calixtino. Dos días antes los archiveros de la catedral de Santiago, alarmados, comenzaron a echar en falta el libro y alertaron de su robo a las autoridades. Hubo que esperar todo un año para recuperarlo. El 4 de julio, la joya medieval regresaba al templo compostelano y los bibliófilos respiraban aliviados.

La sustracción del códice de la cámara blindada que custodia en la catedral las obras más valiosas del archivo mantuvo en vilo a la sociedad y a la policía durante doce largos meses. Finalmente, las investigaciones condujeron a los agentes hasta un garaje en la localidad de Milladoiro (perteneciente al ayuntamiento de Ames, limítrofe con Santiago) propiedad de un antiguo trabajador del templo, un electricista natural de Compostela que tenía en su poder no solo el manuscrito, sino también otros objetos de gran valor que durante años había ido llevándose en un lento goteo del santuario del Apóstol y una suma de dinero en efectivo que ascendía a más de un millón de euros.

El riguroso sistema de seguridad que protegía el códice fue vulnerado gracias a la descuidada protección de las llaves de la caja fuerte, colocadas en la cerradura sin ningún tipo de vigilancia.

Durante las primeras horas de incertidumbre todo apuntaba a dos posibles móviles que explicasen la desaparición del Calixtino: una venganza interna, dirigida principalmente contra el deán de la catedral y entonces responsable del archivo, José María Díaz, o un robo encargado por algún coleccionista de arte. Algunos especialistas valoraron el Códice en 10.000.000 de euros y el famoso ladrón de obras de arte Erik el Belga explicó que una operación así podría haber sido encargada por 150.000 euros, pero que, sin colaboración desde dentro, era imposible llevarla a cabo con éxito.

La policía, con la ayuda de los especialistas de la Brigada de Patrimonio Histórico, se sumergió en un minucioso estudio de las cerca de 400 horas de cintas de vídeo de las 25 cámaras que la catedral tenía instaladas en el momento del robo. Con un problema añadido: en la habitación en la que se guardaba el Códice Calixtino no había cámaras, las más cercanas estaban situadas en los pasillos de acceso. El operativo incluyó controles de carreteras a los que se sumaron efectivos de la Guardia Civil y de la Guardia Nacional Republicana en Portugal.

Pasado un mes de la desaparición, la policía mantuvo abiertas todas las líneas de investigación, poro las teorías sobre el robo evolucionaron a hurto e, incluso, a un secuestro, aprovechando, según los investigadores, la concurrida circulación en el interior del templo y la falta de control sobre el acceso al interior y las mochilas. Durante esos días, el Arzobispado de Santiago pidió a los ladrones que devolviesen el códice y el Gobierno descartó ofrecer una recompensa por su retorno. Tres meses después, el deán dimitió como archivero catedralicio, reconociendo que la desaparición del códice era determinante en esa decisión y que, según todas las versiones, las llaves de la caja en la que se conservaba el libro junto a otros documentos estaban puestas en la cerradura.

El 4 de julio del 2012, el manuscrito aparecía envuelto en una bolsa de plástico en un garaje de Milladoiro. A la espera de que se celebre el juicio, el fiscal ha pedido para el ladrón confeso del Códice Calixtino, Manuel Fernández Castiñeiras, un total de quince años de prisión, la mitad de lo que solicita la Iglesia, que se ha personado en la causa como acusación particular, por un delito continuado de robo con fuerza por el dinero que entre agosto del 2000 y hasta el primer semestre del 2012 aseguran que se llevó de la caja fuerte, una cantidad que han calculado en 2.546.679 euros.

Tras su recuperación, el Códice Calixtino regresó a la Catedral de Santiago, pero no por mucho tiempo. La expectación que alcanzó la ausencia del manuscrito se convirtió, con su aparición, en una inusitada curiosidad por esta joya medieval que demandaba a gritos la necesidad de dar a conocer su historia y mostrarla a todos aquellos que quisieran contemplarla con sus propios ojos. Así, la Xunta de Galicia programó una exposición didáctica itinerante sobre la historia y contenidos del Calixtino, el ambiente cultural en el que nació, la mentalidad de la época, la catedral y la ciudad de Santiago en el siglo XII y una síntesis de la historia del Camino de Santiago y de sus valores culturales. Mientras, el original, que durante un tiempo permaneció expuesto en el templo compostelano, fue trasladado posteriormente a la Cidade da Cultura. Ahora, de nuevo en la catedral compostelana, permanece custodiado bajo reforzadas medidas de seguridad.

Actividad

Para vivir el camino debes estar registrado y/o logueado. ¡Da el primer paso y empieza tu historia!

Actividad reciente

No hay ningún comentario en este muro social

La Voz de Galicia La Voz de Asturias

Puntos de interés

Albergues | Alojamientos | Restaurantes | Guarnicionerías | Médicos | Puntos de interés | Talleres de bicicletas

Contactar | Aviso Legal | Autoría | Mapa Web

© Copyright LA VOZ DE GALICIA S.A. Polígono de Sabón, Arteixo, A CORUÑA (ESPAÑA) Inscrita en el Registro Mercantil de A Coruña en el Tomo 2438 del Archivo, Sección General, a los folios 91 y siguientes, hoja C-2141. CIF: A-15000649

Desarrollado por Hyliacom

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, mantener la sesión y personalizar la experiencia del usuario, así como para obtener estadísticas anónimas de uso de la web. Si continua navegando consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información aquí.